10 cosas que puedes hacer para mejorar la convivencia familiar

10 cosas que puedes hacer para mejorar la convivencia familiar

Experimentar cambios de humor en esta temporada de confinamiento es más común de lo habitual, por eso no es de extrañase que la convivencia familiar se vea afectada, pues todos cargamos los ánimos a flor de piel.

Por ejemplo, me llama la atención cómo la exasperación climatiza ferozmente el ambiente familiar a tempranas horas del día, lo cual pone en evidencia el grado de sensibilidad, el nivel de tolerancia y la mucha o poca empatía que tenemos al relacionarnos en casa.

el drama de la convivencia familiar

A este tipo de conductas se le suman también la falta de consideración, flojera, sarcasmo e irritabilidad; actitudes detonantes de discusiones diarias.

En el caso de la irritabilidad, esta pareciera ser momentánea y llegar de imprevisto por algo que sucedió; pero no es así, es mucho más compleja de lo que pensamos.

Cuando alguien está irritado, suele hablar de lo que le ocurre de forma exagerada y vulnerable; de lo que no puede hacer y de lo que sabe hacer; también emite constantes excusas y expone sus inseguridades, altivez e intentos forzosos por mantener el control entre lo que dice que es y no es.

irritabilidad en el ambiente familiar

Ahora, me imagino cómo la autoestima en desequilibrio y el enfoque comprensivo de la realidad entorpece las habilidades creativas de la persona y su desenvolvimiento en general… Al plasmarlo de esta forma, puede parecer algo exagerado, pero así es cómo la irritabilidad no solo afecta a uno, sino a la sana coexistencia en el núcleo familiar.

Ante este panorama, surge el típico cuadro de cada quien haciendo lo que quiere y cuando quiere. Ya se hace normal el uso de audífonos como un accesorio que ocupa la atención y la señal para detenerse o seguir; mientras que, en paralelo, ubicarse en espacios independientes es la solución para no sentirse aludidos a conversar, pues “evitar” parece ser la solución, cuando en realidad no es así.

Esta actitud insufrible agota a los demás y deteriora las relaciones.

Si estás viviendo una situación similar en casa, tal vez has buscado la forma de que la convivencia familiar mejore o has optado por evitar que la situación te incomode; pero esta última postura es engañosa y contraproducente porque se trata de una bomba acumulativa de palabras y experiencias hirientes que, tarde o temprano, hará explosión.

¿Cómo mejorar la convivencia familiar? Estas son 10 cosas que puedes hacer:

A continuación, te presento algunas recomendaciones para aligerar las cargas que el confinamiento trae a las relaciones en el hogar.

1. Aprende a tomar tiempo para interpretar —sin extremos— lo que te está ocurriendo. Entiendo que no es fácil, por eso recomiendo la respiración consciente y con sentido para hacerle frente a la ansiedad y al fatalismo que nos incitan a perder los estribos.

2. Elige la emoción que quieres reflejar en situaciones bajo presión. Te aseguro que esta acción te convertirá en una persona responsable de lo que piensas y transmites, ya que las respuestas conducidas por el impulso generan asperezas e incomodidad.

3. Establécete límites al reaccionar. Esta NO es una invitación al conformismo ni a la permisión, sino al dominio propio, es decir, a pensarlo dos veces antes de reaccionar —o explotar— con el fin de preservar la armonía. Ahora bien, si te encuentras en una zona de bloqueo, te invito a ser paciente y a ceder cada día al intentar ser más flexible.

4. Escribe en una hoja todas las respuestas posibles al porqué de tu enfado. Así podrás revisar y observar lo influyente de tu conducta, además de considerar si estás dispuesta a lidiar con consecuencias que amenacen tu paz.

5. No busques razones benevolentes para actuar bajo estrés, porque no las hay. Esto cuesta la calma en momentos de intensidad y alteración, por lo que cualquier razón no es interpretada de la forma considerada y honesta.

6. Estudia el lenguaje de las personas serenas. Revisa detalladamente cómo piensa, qué actitudes adopta y cómo responde quien practica la calma.

7. No te tomes todo “a pecho”. Mejor respira y deja que el tiempo refresque tu percepción del asunto. Quizás has pasado por “intensa” al tomarte las cosas de manera personal. Intenta no caer en esto y permítete relajarte para discernir la verdadera intención de lo que otros te dicen.

8. Práctica un comportamiento conversacional contigo misma y con los demás. El feedback siempre ha sido necesario al escuchar activamente, sobre todo cuando lo hacemos con personas respetuosas y honestas; por eso es un punto clave para la sana convivencia familiar.

9. Ejercita la mente en el aprendizaje con lecturas de tu preferencia. Una de las mejores inversiones es nutrir los pensamientos de coherencia, equilibrio emocional y creatividad.

10. Invita a los demás a practicar estos principios. La razón es simple; para que la armonía reine en la familia, cada quien debe autoevaluarse y hacer su parte.

En tiempos difíciles, la clave para mejorar la convivencia familiar parte de entender que tú también eres responsable de promover un ambiente espiritual y emocionalmente sano. Por esa razón, haz que el cambio que buscas en la dinámica de tu hogar durante el aislamiento empiece por ti.

#MujerInspírate

 

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Ruth Figueroa

Ruth Figueroa

Profesora universitaria y locutora. Trabaja como asesora académica y metodológica en proyectos de investigación. Ama las letras, la música y el arte. Está decidida a vivir siendo más y su pasión es escribir para inspirar a otros.

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