La reinvención, un maravilloso ‘reset’ de vida

La reinvención es parte fundamental del progreso. Si no estamos dispuestas a reinventarnos, nos condenamos al fracaso al quedarnos estancadas en un mismo punto.

Ya han pasado cuatro años desde que este maravilloso movimiento se hizo tangible para empoderarnos las unas a las otras, pero lo cierto es que Mujer Inspírate nació en papel ¡hace más de 15 años! Hoy iniciamos una nueva etapa y les quiero contar un poco sobre lo que ha estado ocurriendo en mi vida personal, eso que me plantó de cara a la necesidad de reinventarme.

En contexto…

Les cuento que estudié Comunicación Social y me desenvolví en el mundo corporativo. He trabajado para grandes medios en Estados Unidos, aprendí de profesionales increíbles, tuve éxito en todos mis proyectos y –sinceramente– puedo decir que crecí muchísimo. Al mismo tiempo, trabajaba en Mujer Inspírate con mi equipo porque, cuando sabes que naciste para aportar algo de valor a la humanidad y gestar un cambio positivo en la sociedad, pues ¡toca trabajar incansablemente y sin excusas!

Pero, ¿qué tiene que ver esto con el tema de la reinvención y qué tiene de importante?, te preguntarás… Bueno, acá es donde te cuento cómo descubrí que la comodidad y el éxito no siempre significan que estés alineada con tu propósito de vida.

El arte de la reinvención

Reinventarse implica un cambio de camino, de vida, de pensamiento y de creencias. En pocas palabras, es un ‘reset’ (reinicio) en todo el sentido de la palabra. A muchos suele sucederles inesperadamente, pero –en mi caso– ha sido un proceso intencional y consciente.

La insatisfacción es la señal más clara de que necesitas reinventarte.

Todo empezó tras la incomodidad perenne de saber que, aunque estaba feliz siendo una reconocida y exitosa profesional, no estaba cien por ciento entregada a mi propósito de vida y eso le restaba plenitud a todo lo que hacía –por bien que me fuera–. Entonces surgieron estas preguntas en mí: “¿quién soy?, ¿para qué vine a esta tierra realmente?, ¿qué estas esperando para dar de lo que tienes y tanto deseas?, ¿cuánto tiempo más vas a esperar?”…

La reinvención te obliga a sincerarte y el dolor forma parte del proceso.

De ahí partió una toma de decisiones importantes que –no mentiré– fueron dolorosas y difíciles. Decisiones que, inclusive, ameritan pasos de fe y me han ido respondiendo esas preguntas tan existenciales, pero que me han llevado a otro nivel de consciencia y me han encaminado a lo verdaderamente importante en esta vida: aportar a este mundo lo que solo tú tienes para dar.

Estas son algunas de esas decisiones que he tomado durante mi proceso de reinvención; pero no se trata solo de decisiones, sino de cosas que, con toda la intencionalidad del mundo, tuve que disponerme a aprender y a aplicar:

Salir de mi zona máxima de éxito y comodidad. Para decirlo de forma simple y divertida: ¡me cansé del éxito!, je, je.

Tomar la decisión de dejar un trabajo estable, de años, donde lo tenía absolutamente todo –claro, superficialmente hablando–, pues ¡no fue nada fácil!, pero era parte del proceso personal de reinvención que Dios quería que viviera. Y sí; chao, Telemundo.

Fue algo muy fuerte porque todos me preguntaban “Meli, ¿por qué dejas Telemundo?” así, como si hubiese enloquecido; pero hoy me siento orgullosa de haber dado ese paso porque me ha llevado al punto donde necesitaba llegar y deseo estar.

Abrir mi mente con urgencia a lo que Dios y la vida me recordaban de continuo. Sé que sonará a cliché, pero me fui de viaje a reencontrarme conmigo misma. Fue una forma de reconectarme con mi ser, con mi esencia, con mi propósito, con esa Melina necesaria para Dios, para el mundo, para mí…

¡Wow! Suena bien, ¿verdad? Pero no crean, duele más de lo que imaginan porque ahora tengo una responsabilidad más grande que antes: hacer lo que vine a hacer a esta tierra sin desviarme ni dejarme distraer.

Morir poco a poco a mi ego y hacerme humilde. ¡Cuánto daño nos hace el ego! Lo digo porque obviamente dejar mi zona de comodidad y abrir mi mente, ha implicado hacer cosas que no tendría que hacer y que podrían catalogarse como un retroceso en el ámbito profesional y personal; pero cuando entendí que esa “muerte al yo” es fundamental en este hermoso proceso de reinvención, entró la humildad en mí, me abrazó, habló a mi corazón, me ayudó a comprender que tengo todo lo que necesito y a valorar hasta el detalle más mínimo que le regala Dios a mi vida.

La reinvención, como dije al principio, es disponerse a un cambio de mentalidad. Es ver la vida desde una perspectiva imperecedera, más profunda, objetiva y real.

Ahora me siento más en mi esencia que antes, porque lo banal ha perdido fuerza. Ya no tengo miedo de tomar decisiones por miedo a no tener dinero, a perder lo que sentía seguro o a no ser exitosa. En cambio, me siento con tiempo y libertad de seguir caminando hacia esos sueños que aún no se han hecho realidad, enfocada en esa misión que tengo con la humanidad y cada día elijo ser esa persona que deseo ser por el resto de mi vida.

Date la oportunidad de reinventarte las veces que sea necesario hasta alcanzar eso que solo tú sabes, en tu corazón, que debes alcanzar.

Las quiero profundamente y les doy la bienvenida a esta nueva aventura.

#MujerInspírate

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Melina Vélez

Melina Vélez

Emprendedora digital, mujer de propósito, hija y esposa de un gran hombre llamado Ángel Galeano. Comunicadora Social, escritora, soñadora y directora creativa de este hermoso movimiento llamado Mujer Inspírate.

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