¿Cómo puedo aprender a valorarme?

¿Cuántas veces has estado consciente de algo que necesitas hacer o aplicar en tu vida pero, por más que lo intentas, no sabes cómo hacerlo? Así te enfrascas en el qué –eso que ya sabes– cuando lo único que deseas con todo tu corazón es entender el cómo lograrlo.

Amiga, sé lo frustrante que eso puede ser, sin embargo, hay cosas que no siempre podrás entender y que solo te corresponde ponerlas en práctica, sin echarle mucha cabeza al asunto. Hoy deseo hablarte de una de ellas, el valor propio.

Últimamente varias chicas me han preguntado cómo pueden valorarse; siempre les he dicho que la respuesta a esa pregunta yace en lo interno, dentro de ellas mismas. A menudo noto su frustración al respecto, lo cual tiene sentido, pues, la raíz de la falta de valor y autoaceptación responde a un conflicto de identidad propia.

No te mentiré, no hay una fórmula secreta que de la noche a la mañana te ayude a ser consciente de tu propio valor –el cual es un hecho que tienes–; pero como dije al principio, esto no se trata de entenderlo, sino de aplicarlo. Así que te daré una guía rápida de redescubrimiento personal para que puedas trabajar en tu identidad y así comprender por ti misma, el valor que encierras.

Paso 1: Identifica qué está saliendo de ti para ti

Sé honesta contigo misma –aunque duela– y disponte a responderte estas preguntas: ¿Qué crees o piensas de ti misma?, ¿son mayores los reconocimientos o elogios hacia ti misma que las críticas que sueles hacerte?, ¿crees que eres merecedora de vivir tus más grandes anhelos en la vida? Y por último, ¿todas tus respuestas son, en su mayoría, de tendencia positiva o negativa?

Un principio de vida básico es que recibimos lo que creemos merecer.

Contestar estas preguntas te ayudará a identificar qué está saliendo de ti para ti, a fin de identificar la raíz de una percepción propia negativa y así puedas trabajar directamente en ello.

Paso 2: Entiende que no eres lo que has vivido

Quizás te digas a ti misma que tienes baja autoestima y te cuesta valorarte por algo que viviste. Puede ser problemas familiares, la ausencia de papá o mamá, que un hombre haya lastimado tu corazón o bien, un momento traumático en específico que minó tu confianza en ti. Sea lo que sea que hayas vivido, por muy doloroso que haya sido y por mucho que te haya marcado, necesitas entender que no son tus vivencias las que te definen, sino tus actitudes al respecto.

En pocas palabras, no eres lo que has vivido; eres lo que decides ser.

Deja el pasado atrás. Disponte a entender que la vida también está llena de experiencias no gratas. Usarlas para crecer, soltar, perdonar y perdonarte son cosas que solo puedes hacer por ti misma.

Paso 3: Acepta que eres única y reconócete como tal

No te compares con otras personas; tampoco compares tu vida. Cada quien es único y vive una historia de vida única. Algunos crecen más rápido que otros, por lo que siempre será injusto para ti que te compares en un capítulo de tu vida con alguien que va más adelantado que tú; porque sí, cuando te comparas, siempre lo haces con alguien que es lo que te gustaría ser o está en donde te gustaría estar, ¿o me equivoco? Obviamente, esas personas con las que a menudo te comparas también tienen una historia de vida que contar, con capítulos grises que superaron y las llevaron a ser quienes son hoy o a donde están actualmente.

Aceptar tus individualidades en vez de rechazarlas, te ayudará a descubrir tu fortaleza interna.

Paso 4: Disponte a encontrar tu origen

¿Recuerdas cuando al inicio te decía que la falta de valor propio viene de un conflicto de identidad?

Para encontrar tu esencia es estrictamente necesario que te dispongas a descubrir tu origen. Esto solo lo lograrás acercándote a Dios.

Muchas personas logran una falsa plenitud porque confunden su identidad con su propósito de vida, con el amor que sienten hacia su ser más amado (cónyuge o hijos), con el trabajo soñado o por la pasión que sienten por algo que realizan; pero nada de esto representa la identidad. Todas esas cosas pueden ser parte de quien eres, pero no es lo que eres en sí.

Acércate a Dios y esmérate en hallarte en Él, pues, Dios es tu creador y tiene respuestas 100 % acertadas sobre ti que sólo Él está en capacidad de darte. Además, Él mismo es quien te encamina hacia tu propósito de vida y te da de sus fuerzas cuando las tuyas menguan, para que puedas continuar acercándote a la mejor versión de ti que de antemano estás destinada a ser.

Aprender a valorarte es un proceso personal de redescubrimiento que, como todo lo bueno, puede costarte. Simplemente ocúpate de él y persevera hasta el final. Recuerda que se trata de ti y que la luz que emana de los cambios internos, se cuela desde dentro de ti hacia todas las áreas de tu vida.

#MujerInspírate

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Melina Vélez

Melina Vélez

Melina Vélez es comunicadora social, presentadora de radio, escritora, productora de Marketing Digital y directora creativa de Mujer Inspírate. Melina es una soñadora imparable, esposa de Ángel Galeano y mamá de Napoleón, su hijo perruno.

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