Licencia para fallar

Hoy quiero hablarte  y regalarte simbólicamente la licencia y la libertad para fallar, para cometer errores, para no ser la mejor o la número uno. No te digo con ello que seas mediocre o te conformes, sino que sueltes el control; que dejes ir la psico-rigidez y el metodismo para dejarte sorprender por la vida y aprender.

Siempre hablamos de lo bueno que es estar con Dios, publicamos cosas al respecto en nuestras redes sociales y comunicamos a quienes nos rodean sobre lo linda y especial que es nuestra vida, pero algo que pasamos inadvertido fácilmente es que al ser seres humanos, también tenemos procesos de confrontación, de moldear nuestro carácter, de aprender y madurar; y esto no siempre ocurre de manera agradable.

Verás, la confrontación con tus errores produce en ti estas formas de responder:

  1. Intención de evadir. No quieres ver tu error, dejas que pase el tiempo y no hablas al respecto; no resarces a las personas que lastimaste ni restauras lo que hiciste, y el silencio cubre tu falla.
  2. Buscar culpables. Buscas cualquier persona a la cual le puedas “echar el pato”, condenar, trasferir la culpa o compartir la carga que tu conciencia tiene.
  3. No asumir fallas. Te pones una venda en los ojos y niegas que tuviste parte en ello. Sencillamente, no lo aceptas. Tu ego no te permite ver tus fallas y en muchos casos te haces la víctima.

Como consecuencia de las tres respuestas anteriores, la prueba o la circunstancia “no se pasa” porque no hubo aprendizaje, y es muy posible que tengas que volver a pasar el mismo evento una y otra vez, sin “aparentemente” saber el porqué. Esto no sucede porque Dios sea malo y se ensañe contigo, sino porque estás madurando, y si no aprendes la enseñanza necesaria para pasar el camino y te quedas quieta, te estancarás.

El río que estás buscando evadir, no lo puedes evitar, tienes que nadar a través de él y salir.

La otra salida que tienes es asumir la responsabilidad de tu falla. Con esto quiero resaltar nuevamente que ‘responsabilidad’ y ‘culpa’ son dos términos completamente diferentes. Verás, la culpa te condena e imposibilita a la acción; en cambio, la responsabilidad te da la oportunidad de asumir, enmendar y continuar.

Para asumir la responsabilidad sobre una falla es necesario que tu orgullo mengüe, que te des espacio para aceptar tus errores, espacio para fallar.

Pero lo más importante de todo es que hagas espacio para perdonarte, levantarte e intentar seguir adelante, corrigiendo aquello que te hizo caer.

Ninguno de los caminos que nombré arriba es fácil, por eso muchos evitan fallar; pero la verdad es que yo –aunque lo he intentado– no he podido dejar de cometer errores por completo. Mi manufacturación dice que estoy en proceso de formación y que seré perfeccionada mientras tenga vida.

He caído mil veces, he fallado muchas más… pero cada día son nuevas las misericordias de Dios para mi vida, ¿por qué no podemos dejar de ser tan duras con nosotras mismas y aplicar lo mismo que Dios diseñó para nosotros en nosotras mismas?

Así que –en palabras de mis compatriotas costeños– “¡tómala suave!”, en inglés sería “take it easy!”, o un poco más elaborado: “¡no te afanes!”. En palabras de Bob Marley, sería: “Don’t worry, be hippie” –perdón, quise decir “happy”, je, je–. Como dirían los filósofos, Timón y Pumba: “Hakunna Matata”; o en palabras de un sabio escritor: “cuando me hago débil, fuerte soy. En mis debilidades, Dios se fortalece en mi carácter”.

Date espacio para aprender y crecer. No evadas los procesos. Asume que en ocasiones vas a fallar, y con ello, que los demás también te van a fallar, ¡no somos perfectos!, pero día a día aprenderemos a hacer las cosas mejor. Tan solo date el espacio de errar, siempre dispuesta a levantarte de nuevo. Aceptemos la licencia para fallar.

#MujerInspírate

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Lala Herrera

Lala Herrera

Mujer apasionada, llena de vida y comunicadora de nacimiento. Relacionista Pública y Social Media. Creadora de @diarioparaesposasjovenes. Ama poder comunicar y enseñar a los demás a hacerlo con eficacia. Su lema de vida es #Sé1Mensaje.

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