Aprendiendo a tomar las decisiones correctas

Tómate un momento, detente y analiza tu vida. Puedo asegurarte que actualmente vives situaciones que, de haber tomado decisiones diferentes en el pasado, no estarías viviendo ahora.

Hay algo que como seres humanos pareciéramos no terminar de entender, y es el poder de la toma de decisiones. ¡Ah!, digo «pareciéramos» porque debo incluirme, ya que yo también fui víctima de decisiones nefastas que decidí tomar y me llevaron a vivir cosas terribles.

Por si no lo sabías, tu vida actual es el resultado de las decisiones que tomaste en el pasado, y el presente es tu mejor indicativo de si tomaste la decisión más acertada.

Entonces, me pregunto, ¿hasta cuándo tenemos que seguir esperando el futuro para empezar a ser más precavidos y juiciosos a la hora de tomar nuestras decisiones?, ¡nuestra vida entera depende de ello!

Y es que cuando hablamos de la vida misma, la tecla «rewind» no existe. Una decisión tan simple como el no cuidarte o irte con ese galán que conociste un sábado por la noche, quizás fue lo que te llevó a una clínica de abortos a interrumpir un embarazo no deseado; o quizás una imprudencia de joven te llevó a ser madre soltera y hoy empiezas a ver, en tu hijo adolescente, los estragos de crecer sin un padre. Tal vez abriste tu corazón demasiado rápido a esa persona que parecía de ensueño y hoy te encuentras en una relación tan tóxica que has pensado hasta en morir para escapar a tanto sufrimiento; o bien, puede que hoy estés atravesando fuertes problemas de salud producto de toda una vida de excesos. Y así, pare de contar… Todo se resume a decisiones que tomamos y que luego nos pasan factura.

Ahora bien, quizás fuiste tú misma quien creció sin papá o mamá en casa, o quien, desde muy joven, alguien marcó tu corazón con algún hecho. Quizás en la típica rebeldía adolescente cometiste cosas de las que hoy te lamentas, te impiden perdonarte y piensas que simplemente no pudo haber sido de otra forma porque nunca tuviste un instructivo de vida, a alguien o algo que te enseñara cómo vivir. ¡Hay tantas personas que creen que su destino es seguir los pasos de la vida «que les tocó», y terminan perdiéndose, inclusive, antes de encontrarse! Y esto, querida amiga, no es así ni tiene por qué ser así. Esto también es una decisión; una de las más importantes.

Tus circunstancias jamás determinarán tu identidad, esto solo sucederá si tú así lo permites.

Por ejemplo, si un hombre marcó tu corazón al enamorarte y luego te hizo creer que no tienes valor de las maneras más inimaginables posibles, ¡esa no es la realidad, solo fue la circunstancia! Entonces, ¿por qué lo creíste?, ¿por qué sigues buscando aprobación y llenar tu vacío en un hombre que poco ofrece?, ¿por qué te conformas con algo menos que el amor y el compromiso?

Tu pasado tampoco es un justificativo para seguir tomando decisiones incorrectas.

Y de antemano te digo esto: sí, tomar las decisiones correctas no siempre es sencillo, pero si tienes un mínimo de respeto y amor por ti, lo harás de la mejor forma, tal como quitarse una bandita: rápido, antes de que lo pienses mucho y luego te arrepientas. ¿Sabes por qué?, porque tu vida misma está en juego, y si tus decisiones pasadas te llevaron hacia esa situación que hoy sientes no poder manejar, ¿qué esperas para tomar cartas en el asunto?, ¿acaso hay mayor razón de peso que esa?

A pesar de todo esto, te tengo, no una, sino dos buenas noticias: la primera es que no importa cuál sea tu situación, NUNCA es demasiado tarde para tomar las decisiones acertadas –créeme, no lo leí,  lo sé por experiencia propia–. Y dos: NUNCA has estado sola, aunque así lo hayas creído. Verás, Dios está ahí, de espectador en tu vida, esperando a que le des la señal para entrar al ruedo y ayudarte a ganar la partida. Si hay algo que puedo gritar a los cuatro vientos es que de no haber recurrido a Dios, jamás hubiese encontrado la fortaleza y valentía para seguir en mi vida ante los estragos de mis malas decisiones, ni hubiese encontrado la restauración que necesitaba no solo mi corazón, mi vida entera.

Quizás la vida no tenga tecla «rewind», pero sí tiene la tecla «stop» y «forward». Es hora de hacer un «stop» y disponerte a avanzar hacia lo que Dios quiere para ti, por más difícil que te resulte; y créeme, no es lo que estás viviendo actualmente; pero esto, amada lectora, también es una decisión, de hecho, es la más importante que tomarás en toda tu vida. Por eso Dios nos dejó el libre albedrío, para que escojamos, de manera voluntaria, la vida que deseamos seguir y si aceptamos su ayuda.

Ya es tiempo de decidir acertadamente si deseas ver los cambios que tanto anhelas y necesitas. La decisión es solo tuya.

#MujerInspírate

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Melina Vélez

Melina Vélez

Melina Vélez es comunicadora social, presentadora de radio, escritora, productora de Marketing Digital y directora creativa de Mujer Inspírate. Melina es una soñadora imparable, esposa de Ángel Galeano y mamá de Napoleón, su hijo perruno.

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